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domingo, 14 de abril de 2013

viernes, 24 de febrero de 2012

#EnZarzuelanadie sabia de “los chanchullos” de Urdangarin???

Desde el Área de Juventud de Izquierda Unida no entendemos como podemos convivir con una Institución como la Casa Real que carece de control democrático y transparencia económica. Así mismo, exigimos que desde el Congreso de los diputados se investigue la relación que tiene la Casa Real con los presuntos negocios ilícitos de Iñaki Urdangarin por los que tendrá que testificar mañana día 25 de febrero.

Estamos inmersos en un periodo de crisis económica como consecuencia de las políticas neoliberales del PSOE y del PP, y de la aplicación de medidas que están afectando con mayor dureza a la mayoría social y en especial a los grupos sociales más vulnerables, entre los cuales se incluye la juventud. Mientras tanto, la corrupción del mundo empresarial y financiero, generadores y culpables de la crisis va destapándose cada día, afectando ya incluso a la Casa Real.

Presuntamente, los Duques de Palma, Iñaki Urdangarín y Cristina de Borbón se han enriquecido ilícitamente a través de las entidades Noos y Aizon, aprovechando su posición privilegiada y sus contactos como miembros de la Casa Real. Además, queda presuntamente la sospecha de que el Jefe del Estado, Juan Carlos de Borbón, conoció y encubrió estos hechos con anterioridad, anteponiendo los intereses delictivos de miembros de la Corona al acatamiento de la ley.

Desde el área de Juventud de IU creemos que es intolerable que en una situación económica como en la que nos encontramos siga habiendo tanta opacidad con las cuentas y negocios de la Casa Real. No entendemos como es posible que la máxima Institución del Estado no rinda cuentas a los poderes políticos, escape al control presupuestario de las cortes y además no se conozca el patrimonio y las cuentas personales de Juan Carlos de Borbón.

Según la estimación de periódicos como Público, el presupuesto que gasta la Casa Real a través de partidas de diferentes Ministerios ascendería a un mínimo de 59 millones al año. Además, según otros medios de comunicación como la publicación hace años de la revista británica EuroBusiness, El Rey posee en sus cuentas privadas un patrimonio estimado de 1790 millones si se tiene en cuenta los bienes del Estado de los que disfruta.Estas cifras son totalmente desorbitadas para cualquier ciudadano o ciudadana y más cuando desde los poderes políticos no están exigiendo recortes y austeridad, para según ellos, poder salir de la Crisis.

Además, nos preguntamos qué intereses defiende o ha defendido la Casa Real con sus visitas al exterior de las que apenas informa y qué recibe a cambio de facilitar a las multinacionales españolas firmas de contratos millonarios en el Extranjero. En nuestra opinión, La Casa Real no juega un papel imparcial dentro de esta sociedad desigual, es evidente que se preocupa más por los intereses de unos frente a otros, porque no hemos visto ningún pronunciamiento de nuestro monarca ante los desahucios que están sufriendo decenas de familias cada día, no hemos visto a ningún miembro de la Casa Real protestando por los más de 5 millones de parados y paradas o por el desigual reparto de las consecuencias de la Crisis, lo que significa que en la práctica nuestro Rey trabaja más por los de arriba que por los de abajo.

Desde nuestro punto de vista, esta situación, es consecuencia de la articulación estructural del Estado en una “Monarquía Parlamentaria” que carece de transparencia política y económica. Estructural porque ya en la Constitución (que recordamos no hemos tenido oportunidad de votar los y las menores de 50 años) consagra que “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”, permitiendo que el Rey, Jefe del Estado goze de un privilegio que le permite evadir cualquier control político, y que es caldo de cultivo para comportamientos corruptos y lucrativos, como en la que presuntamente está implicado su yerno.

Pero esta situación no sólo se puede cambiar, sino que es necesario cambiar para regenerar las Instituciones hacia un Estado verdaderamente democrático a través de un proceso constituyente que camine hacia la III República.

jueves, 26 de enero de 2012

sábado, 21 de enero de 2012

sábado, 31 de diciembre de 2011

El Rey de España acumula una fortuna de 1.790 millones de euros según la revista Forbes

La familia del Rey Juan Carlos hace sus negocios. Su yerno es consejero de Telefónica. Su hermana se centra en las empresas de lujo. Su primo hermano llena sus bolsillos con negocios de telecomunicaciones, autopistas y petróleo. Y la lista se amplía según descendemos en su árbol genealógico. Pero al rey oficialmente no se le conoce ninguna otra empresa que la Jefatura del Estado. 

Entonces, ¿cómo ha conseguido amasar una fortuna estimada por las revistas Forbes y Eurobusiness en 1.790 millones de euros? Diferentes libros y cargos públicos denuncian que los regalos recibidos y el uso de testaferros podrían acercarnos a la respuesta a esta pregunta. Por ejemplo, para su último yate Fortuna empresarios mallorquines sumaron una colecta, sugerida por el propio rey, de 2.600 millones de pesetas, según el periodista Matías Vallés, a lo que el Gobierno regional de Jaume Matas (PP) sumó 400 millones. Y así disfruta de sus veraneos, como cada año recogen las imágenes de la familia real en Mallorca. La mayoría compartidas con numerosos logos de conocidas empresas. “

Hay que tener cuidado con la estimación de Forbes porque incluía cosas del Patrimonio Nacional. A su nombre no encontramos nada legalmente. Incluso se le ha acusado e investigado por delitos financieros, como el cobro ilegal de comisiones y el robo de las obras de arte del Ducado de Hernani”, denuncia Iñaki Errazkin, autor de ‘Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones’. 

La única forma de conocer sus ingresos públicos es rastrear los presupuestos. Directamente en 2009 recibió 8,9 millones. “Patrimonio Nacional destina unos 140 millones al mantenimiento de palacios y otras posesiones, seis millones del Ministerio de Administraciones Públicas son destinados para asesores, funcionarios de élite… Además, el parque móvil de unos 60 vehículos de alta gama corresponde al Ministerio de Economía y todos sus viajes corren a cargo de Defensa o Asuntos Exteriores”, explica Antonio Romero, ex diputado de IU y coordinador de la Red de Municipios y Cargos Públicos por la III República. 

Pero las cuentas no cuadran. Y nadie lo puede investigar. El artículo 56 de la Constitución establece que “la persona del rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad”. Incluso tras el nombramiento de un interventor de las cuentas reales en 2007, la Casa Real afirmaba que era “una decisión administrativa y burocrática adoptada por el rey para mejorar el funcionamiento interno de la institución, no tiene más trascendencia“. 


Humildes comienzos 
Desde su designación como heredero de Franco, el rey no ha dejado de incrementar su fortuna privada. Siempre se recuerdan los problemas económicos que tuvo su familia tras el exilio de Alfonso XIII. Pero todo cambió desde que Luis Valls Taberner (Banco Popular) empezara a administrar una “suscripción popular” para aportar liquidez con el apoyo de otros banqueros, muchos nobles y empresarios franquistas. 

Posteriormente recogería el testigo José María Ruiz Mateos. Un hecho que utilizó para intentar protegerse de la Justicia cuando Rumasa le fue expropiada. Entonces denunció haber entregado mil millones de pesetas al monarca. La fortuna de Juan Carlos de Borbón y su familia ha continuado aumentado. Y de forma ‘discreta’. ¿Hasta cuánto? No lo sabemos, pero la cifra de 1.790 millones “nunca ha sido desmentida por La Zarzuela”, según se recogía en un escrito del coronel Amadeo Martínez Inglés al Parlamento en 2008, quien un año antes había publicado ‘Juan Carlos I, el último Borbón. Las mentiras de la monarquía española’.-

domingo, 18 de diciembre de 2011

Las lealtades de cada uno

Veo con retraso la última película de Benito Zambrano, La voz dormida, adaptación de la novela de Dulce Chacón. Aunque iba prevenido por alguna mala crítica y por la polémica (excesiva dureza narrativa, patetismo, unos malos muy malos…), el argumento no sólo me conmueve, sino que me invita a identificarme con el tono adoptado por el director. Una mirada al mismo tiempo literal y sentimental sobre el drama de la inmediata posguerra tiene sentido en un país como España, tan confuso y turbio en el reconocimiento de su Historia. La voz dormida cuenta uno de los muchos dramas marcados por la indefensión de las víctimas, la brutalidad militar y el fascismo militante de la Iglesia. El relato nos ahorra incluso crueldades, porque la violación de las presas y el secuestro de niños fueron prácticas comunes bajo el yugo y las flechas.

Hace 75 años del golpe de Estado. La guerra desatada por la agresión contra la República y la crueldad represora de Franco, sostenida durante cuatro décadas, componen algunas de las páginas más infames de la Historia contemporánea. Abrimos la décima legislatura de la democracia y el Parlamento español todavía no se ha atrevido a hacer una declaración conjunta contra el franquismo. Y ningún Gobierno ha sido capaz de solucionar el disparate nacional que supone el Valle de los Caídos, donde descansa en paz, faraónicamente y rodeado de sus víctimas, el caudillo responsable de la masacre. Las conclusiones de la comisión promovida para analizar el asunto parecen más bien ridículas.

¿Dignificar el Valle de los Caídos? El dictador, en la soberbia de su victoria, se construyó un mausoleo en el que gastó 1.159.505.687 pesetas de la época. Si tenemos en cuenta la situación económica de aquella España hambrienta, los desajustes y las corrupciones que tanto nos escandalizan en la actualidad son una broma en comparación con el derroche imperial del caudillo en su tumba. Pero lo peor no fue el gasto, sino la miseria ética que supuso desenterrar a los muertos republicanos sin el permiso de sus familias, para utilizar sus cadáveres de comparsas en las pompas fúnebres de los verdugos.

¿Dignificar el Valle de los Caídos? Lo que hace falta en realidad es dignificar la democracia española. ¿Sería imaginable una Alemania capaz de lavarse las manos y buscar equidistancias entre Hitler y sus víctimas? Pues algo muy parecido es lo que ocurre en España cada vez que se abre una polémica sobre la dictadura. Llevarse a Franco del Valle de los Caídos y dejar allí a las víctimas es un disparate histórico. Más sensato sería dejar al dictador al cuidado de su Iglesia cómplice, y llevarse a las víctimas para enterrarlas en un cementerio de resistentes y defensores de la libertad. El Valle de los Caídos encarnará siempre el recuerdo de un episodio bárbaro de nuestro pasado. Consérvese como memoria aleccionadora y vergonzosa de la barbarie, no como lugar dignificado de una reconciliación innecesaria, por anacrónica y por mezquina.

El 22 de noviembre de 1975, en el acto de su coronación, el rey Juan Carlos se dirigió a los españoles para hablar de su protector: “Una figura excepcional entra en la Historia. El nombre de Francisco Franco será ya un jalón del acontecer español y un hito al que será imposible dejar de referirse para entender la clave de nuestra vida política contemporánea. Con respeto y gratitud quiero recordar la figura de quien durante tantos años asumió la pesada responsabilidad de conducir la gobernación del Estado. Su recuerdo constituirá para mí una exigencia de comportamiento y lealtad para con las funciones que asumo al servicio de la patria”.

Algunos ciudadanos pensamos que hay en la monarquía y en la sociedad española manchas democráticas más graves que las cuentas opacas de la Corona. Ahora que la Casa del Rey se ha aficionado a los comunicados oficiales para aclarar asuntos de familia, quizá podría hacer una declaración pública sobre la figura de Franco a la luz de las investigaciones realizadas en libertad por historiadores como Viñas, Casanova, Preston o Vinyes. ¿El elogio de Franco fue una presión, una estrategia o una herencia que debe perdurar? Si el rey hablase, tal vez los políticos y los periodistas cortesanos se atreverían a recuperar la dignidad.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Izquierda Unida lanza una campaña de recogida de firmas en la red para solicitar a la casa real “transparencia sobre sus cuentas y patrimonio”

Izquierda Unida ha lanzado una novedosa campaña de recogida de firmas a través de la Red para, con la colaboración de los internautas que la apoyen, solicitar a la Casa Real “transparencia sobre sus cuentas y patrimonio”.

Esta iniciativa parte de Secretaría de Comunicación Interna de IU, responsable de impulsar la presencia y las actuaciones de esta organización en Internet y en el conjunto de sus redes sociales, un campo en el que Izquierda Unida ha demostrado su capacidad de innovación, como se ha podido comprobar en la última campaña electoral del 20-N.

La campaña se lleva a cabo a través de un ‘actuable’, con el que se puede enlazar para lograr más información y participar a través de esta dirección: http://actuable.es/peticiones/pide-la-casa-real-transparencia-sobre-sus-cuentas-y-patrimonio

En concreto, a través de esta iniciativa se pide textualmente que la Casa Real haga públicos anualmente:
  1. La distribución de la cantidad percibida por el Rey para el sostenimiento de su familia y Casa, a través de los Presupuestos Generales del Estado, incluyendo las rentas y salarios.
  2. El patrimonio de cada miembro de la Casa Real, incluyendo las acciones que se tengan en cualesquiera sociedad.
  3. Los ingresos y rentas que tenga cada miembro de la Casa Real, su origen y las actividades a las que se deben.
  4. Las organizaciones, ONGs, patronatos, etc... en los que ostenten cargos los miembros de la Casa Real.
  5. Los regalos recibidos por miembros de la Casa Real o por Patrimonio Nacional cuyo uso y disfrute corresponda a ellos.

lunes, 18 de julio de 2011

Hoy como en 1936, los poderes económicos claman por el empeoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos para conservar sus privilegios


Un 18 de julio de 1936, hace setenta y cinco años, un golpe de Estado, fruto de una conspiración cuidadosamente preparada, cercenó la experiencia democrática de la II República y desencadenó una cruenta guerra civil. Después vendrían casi cuarenta años de un cruel régimen que no terminó hasta la muerte del dictador.

Hace treinta y dos años que la Constitución y la llamada Transición española dieron por oficialmente liquidado aquel período, pero a pesar de eso sus ecos todavía no se han extinguido. No se han apagado las esperanzas de regeneración de la vida pública española que suscitó el régimen republicano. No han muerto los deseos de justicia social que llevaron a centenares de miles de mujeres y de hombres a luchar en el frente por la República.

No hemos querido ni sabido consolar el llanto de las victimas de la represión. Más aún frente al legítimo deseo de reivindicar la memoria y enterrar a los suyos de manera digna de muchos de sus familiares primero opusimos el silencio y el desprecio; luego la desidia; finalmente este puede ser el único país democrático del mundo que condene a un jueces que pretenden investigar los crímenes de la dictadura mientras los verdugos siguen impunes.


Después de setenta y cinco años hoy es más necesario que nunca acudir a la memoria histórica para extraer de ella algunas lecciones vitales en un presente convulso como el nuestro en el que los poderosos vuelven a acudir al “estado de necesidad” para negar al pueblo sus más elementales derechos y conquistas.


Es difícil imaginar que los tanques del ejército español vuelvan a invadir las calles para combatir a sus conciudadanos. Sin embargo esto está pasando en otros pueblos del mundo y la excusa es la misma que en 1936: “la anarquía”, “el desgobierno”, “la incapacidad” de los gobernantes legítimamente elegidos, una excusa que, como en 1936, tiene un terrible precio en vidas humanas y supone un terrible retroceso para la humanidad.
En España, hoy como en 1936, los poderes económicos claman por el empeoramiento de las condiciones de vida de los ciudadanos para conservar sus privilegios. No necesitan iniciar ninguna guerra civil.

Declaración del PCE ante el 75 aniversario del golpe de Estado que cercenó la experiencia democrática de la II República

jueves, 14 de abril de 2011

jueves, 7 de abril de 2011

Izquierda Unida, Partido Comunista de España y Juventudes Comunistas inician este viernes una serie de actos que se prolongaran durante todo el 2011.


Izquierda Unida, Partido Comunista de España y Juventudes Comunistas inician este viernes una serie de actos que se prolongaran durante todo el 2011.

Este año se conmemora que hace ochenta años se proclamó la Segunda República Española, un 14 de abril, tras las elecciones municipales en las que obtuvieron el triunfo las candidaturas republicanas.

Para empezar esta serie de actos está previsto que este viernes a las 8 de la tarde en La Gota de Leche de Logroño, el periodista Javier Laso presentará el documental que ha dirigido sobre la memoria histórica “El tiro en la plaza” que narra el golpe de Estado de 1936 y la represión que se llevo a cabo por las fuerzas sublevadas.

El domingo 10 de abril, a las 12:00 desde el Ayuntamiento de Logroño comenzará una Caravana Republicana hasta el Cementerio Civil de La Barranca (Lardero). Sobre las 12:30 dará comienzo un Acto Público de homenaje a todos los fusilados riojanos que dieron su vida por defender la legalidad por parte de la Coordinadora de IU La Rioja, Henar Moreno y el Secretario del PCE en La Rioja, Alfredo Ollero.

El martes 12 de abril, a las 19:00 en el aula A002 del edificio de Filologías de la Universidad de La Rioja se realizará un coloquio por parte de un Profesor de Historia del IES Duques de Nájera, sobre la Educación en la II Republica.

El miércoles 14 de abril, en conmemoración del 80 aniversario de la proclamación de la II Republica, se realizará en la Plaza de Tresses de localidad de Fuenmayor una comida popular organizada conjuntamente con la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica “La Barranca”.

miércoles, 23 de febrero de 2011

23-F, treinta años de mitos para encubrir un autogolpe


Se cumplen 30 años de los sucesos de febrero de 1981 y vuelven a prodigarse los relatos que glosan la grandeza del rey español, salvador de la democracia frente a los golpistas. El ritual del aniversario se renueva y se repite la historieta de buenos y malos convertida en incuestionable. La transición hacía aguas, la economía naufragaba, el pérfido terrorismo y los insaciables nacionalismos «periféricos» ponían en peligro la unidad de España y unos cuantos nostálgicos del franquismo decidieron liquidar la incipiente democracia, pero no lo lograron porque Juan Carlos Borbón les hizo frente e impuso el respeto al estado de derecho.

Ya lo decía la letra del «Tanguillo del golpe»: «¡Qué nochecita pasamos los españoles, vaya una gracia!/ si el Borbón no lo remedia,/ nos quitan la democracia,/ las huelgas los sindicatos y hasta la Constitución.»

Sea con aire de tanguillo, vendido como sesudo trabajo académico o como promocionadísimo best seller de Javier Cercas, el cuento se basa en una historia de canallas extremistas (terroristas y golpistas) y un héroe equilibrado y equilibrador: el rey. Un relato que persigue la identificación social con cierta interpretación de la historia, y, en el fondo, quiere legitimar el modelo de transición y su consecuencia, esto es, el actual régimen constitucional.

Como ha destacado el analista del storytelling Salmon, con estas repeticiones rituales, más allá de contar una historia, se pretenden orientar flujos de emociones, creando y alimentando un mito colectivo. Porque de eso es de lo que estamos hablando, del mito de la modélica transición y, más exactamente, del mito del golpe involucionista reventado por el Borbón.

Un régimen surgido de la transformación «de la ley a la ley» desde una dictadura como la franquista necesita mitos fundacionales que disimulen su pecado original y ha encontrado en los acontecimientos de febrero de 1981 un filón. La versión oficial de aquellos sucesos convierte en paladín democrático al Borbón designado a dedo por Franco para liderar el posfranquismo, el mismo Borbón que proclamara al ser nombrado sucesor su adhesión a los principios del golpe de 1936 y repitiera los halagos al «Caudillo» tras su muerte. Prodigioso milagro recreado cada año por estas fechas gracias a la reedición del shock provocado por la irrupción de una banda de guardias civiles armados en el edificio del Congreso de Madrid.

A falta de una auténtica ruptura con el franquismo, el 23-F se nos presenta como su espectacular simulacro, en el que la integridad del monarca español y su firmeza brillan frente a la oscuridad de los involucionistas. Borbón renace así purificado, limpio de toda mancha, roto el cordón umbilical de una vez por todas con su promotor, el sanguinario dictador Francisco Franco que se hizo con el poder gracias a la ayuda de Hitler y Mussolini y un baño de sangre de dimensiones colosales.

Las imágenes de Tejero, que han sido vistas por todo el mundo y han creado un «recuerdo compartido», invitan a dar por buena la imagen del golpe televisado, cuando lo cierto es que la verdadera naturaleza de lo ocurrido el 23 F ha sido deliberadamente ocultada a la opinión pública. Cuanto más se repiten las mismas imágenes, más cerrojos se cierran sobre el (auto)golpe de timón que el estado posfranquista dio a la reforma.

Más allá del mito, una reforma de la reforma. Recientemente, «El País» publicaba un texto sobre «la intentona golpista del 23-F que desbarató el Rey» en el que se afirmaba que «los hechos han quedado esclarecidos en su casi totalidad». Y es cierto que los hechos se han ido desvelando y hoy en día cualquier persona con interés puede acceder a testimonios, documentos y estudios que permiten hacerse una idea cabal de qué sucedió realmente.

Esta información, sin embargo, lejos de retratarnos a un monarca antigolpista, cuestiona de raíz la versión oficial y nos presenta una trama turbia surgida de las propias entrañas -o cloacas, como se prefiera- del Estado. Los datos que han ido aflorando en estos 30 años, muchas veces como consecuencia de rencillas, venganzas o desaires en el mundo de los servicios secretos españoles han confirmado el análisis de quienes definieron aquello desde el primer momento como un autogolpe.

Estos servicios secretos y otros poderes fácticos tuvieron un protagonismo decisivo en la generación del ambiente de inestabilidad que antecedió al numerito de Tejero, alimentaron la sensación de caos, acosaron a Adolfo Suárez desde todos los frentes y fabricaron y utilizaron hábilmente la amenaza de un golpe militar cuyo objetivo sería poner fin a la transición. Pero no sólo eso, tuvieron que ver con la preparación del autogolpe, su ejecución, su reconducción y su posterior encubrimiento.

Conviene recordar que el Ejército español no había sido llevado a rastras a la reforma, sino que era uno de sus protagonistas a la vez que gendarme. Franco, que fue quien diseñó las claves del escenario posfranquista, se encargó de garantizar el apoyo de las Fuerzas Armadas españolas a su sucesor y nadie cuestionó seriamente ese aval. En 1981, el Ejército no quería volver atrás y, en todo caso, ni los poderes económicos ni los padrinos internacionales se lo hubieran permitido. Lo que estaba sobre la mesa era la utilidad de la amenaza del golpe para poner límites a la transición y, como ocurrió tras el 23F, reorientarla.

Hubo una operación cívico-militar, por usar terminología de documentos de inteligencia de aquellos tiempos, para desalojar a Suárez de la jefatura del Gobierno y marcar una nueva agenda que supusiera la corrección del rumbo de la reforma. No es que el líder de la UCD fuera un peligroso rupturista, pese a que como tal llegó a ser presentado, sino que su tiempo había terminado y era preciso reajustar la marcha de la transición, abriendo el paso a un nuevo tiempo de reconversiones económicas, recortes del proceso autonómico y nuevos bríos en la acción represiva y de guerra sucia. Un nuevo tiempo que más tarde iba a ser liderado por el PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra, un partido que, a diferencia de UCD, no podría ser considerado una prolongación del franquismo.

La dimisión de Suárez, lejos de frenar esa operación, terminaría por hacerla estallar. Tejero, enredado en aquellas tramas aunque posiblemente desconocedor de todo su alcance, iba a crear el shock, la fase explosiva del golpe, por usar términos de un destacado agente de los servicios secretos españoles. Después llegaría la acción de salvación que culminaría con un nuevo pacto de estado fruto de un consenso entre partidos y el Ejército, apoyado por los demás poderes y agentes sociales y que marcaría el inicio de un nuevo tiempo político.

Pero no es lo mismo escribir un guión que llevarlo a la práctica. Tejero se enrocó, se negó a facilitar el paso a la solución prevista y con este inesperado giro el proyecto se fue al garete. El plan se hubo de reinterpretar. No habría gobierno de concentración y tendrían que gestionar de otro modo el shock, pero esto sólo sería posible sacrificando algunas piezas para evitar la implicación de ciertos poderes del estado y del propio monarca.

Así, Tejero, Armada, Milans y otros como San Martín, el hombre de inteligencia de Carrero Blanco, se convertirían en los líderes de un golpe involucionista felizmente abortado por el rey Borbón. Algunos de ellos podían haber sido los paladines de la nueva etapa democrática tras la catarsis, pero terminaron juzgados por apadrinar un golpe de estado.

30 años después, la obstinación en ocultar a la ciudadanía la realidad de aquellos hechos es sumamente preocupante, porque evidencia la voluntad de seguir recurriendo al mito para manipular. Y, lo que es mucho peor, cada año nos recuerdan su resistencia a afrontar una verdadera ruptura con el franquismo.

Visto en Gara

El juego del 23-F

miércoles, 5 de enero de 2011

Los reyes magos

Escena de la pelicula La Vida de Brian. Muy propia para el dia de hoy.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La mejor inocentada del 2010


Para mi gusto esta ha sido la mejor broma que se realizó ayer. Fue en el programa Sputnik emitido en Radio Villalba realizado por el compañero y camarada Fernando Jiménez autor del blog Desde la cantera.

La broma ha consistido en hablar sobre la bomba informativa del día que no ha sido otra que la huida de la familia real de nuestro estado.

En el progrma se han realizado conseixiones con varias partes del estado donde se ha dado más realismo al asunto.


De todas formas esto ayer fué una inocentada pero más temprano que tarde será una realidad.

Podeis escuchar el prgrama aqui.