Estos días se ha celebrado el Debate sobre el Estado de la Región en el Parlamento de La Rioja. De las 375 propuestas, desde Izquierda Unida quisimos que el Camero Viejo también tuviera su espacio.
Entre muchas propuestas sobre la despoblación, reto demográfico, dinamización o cohesión territorial, educación y sanidad rural. Llevamos ocho propuestas muy concretas, sobre problemas que conocemos quienes vivimos, vamos o trabajamos habitualmente en nuestros pueblos.
El resultado: el Partido Popular votó en contra de siete de las ocho.
Una salió adelante. Y empiezo por ahí, porque también hay que contar las buenas noticias.
Cuando se cae la cobertura, un pueblo no puede quedarse aislado el Parlamento aprobó nuestra propuesta para implantar un protocolo de contingencia ante las caídas prolongadas de las telecomunicaciones en el Camero Viejo.
Lo que pedíamos es que ayuntamientos o puntos estratégicos dispongan de sistemas alternativos de comunicación para poder mantener el contacto con SOS Rioja y con los servicios esenciales cuando falla la red.
Puede sonar muy técnico, pero quien conoce Cameros sabe perfectamente de qué estamos hablando.
Cuando se cae la cobertura no significa simplemente que durante un rato no puedas mirar WhatsApp. Significa que pueblos enteros pueden quedarse incomunicados. Y cuando hablamos de localidades con población envejecida, puede significar que una persona no pueda llamar al médico, a una ambulancia o a sus familiares.
Por tanto, bienvenido sea ese voto favorable.
Ahora tocará vigilar para que la propuesta aprobada no se limite a una votación en el Parlamento y termine convirtiéndose en un protocolo real y efectivo.
El problema viene con las otras siete.
Pedíamos poner en funcionamiento de verdad la Oficina de Turismo de Soto en Cameros.
No estamos hablando de construir un edificio nuevo. La oficina ya fue rehabilitada dentro del Plan de Sostenibilidad Turística en Cameros “La Rioja también es montaña”.
Lo que propusimos fue algo bastante elemental: que Gobierno de La Rioja, Mancomunidad y Ayuntamiento colaborasen para garantizar financiación, personal y apertura al público. El PP votó que no.
Es difícil explicar que gastemos dinero público en acondicionar un espacio turístico para después mantenerlo cerrado por no poner los medios necesarios para abrirlo.
También propusimos trabajar con el Ayuntamiento de Laguna de Cameros para la reapertura del Hotel Rural Camero Viejo mediante un modelo de gestión pública que garantizase su funcionamiento estable.
Otra vez, el PP votó en contra.
Y creo que aquí hay una contradicción bastante evidente. Nos pasamos el día hablando de atraer visitantes, generar empleo, fijar población y crear actividad económica en el medio rural, pero tenemos una infraestructura hotelera cerrada y rechazamos siquiera explorar una fórmula pública para ponerla en funcionamiento. No todo en el medio rural tiene por qué ser rentable desde el minuto uno para una empresa privada. También existe la rentabilidad social.
Había dos propuestas más relacionadas con nuestro patrimonio.
Una era completar la tercera fase de rehabilitación de la iglesia de la Asunción de Luezas, para terminar su acondicionamiento como espacio cultural y social para la localidad.
La otra, colaborar con el Ayuntamiento de Soto para recuperar y restaurar el entorno de la Fuente de los Caños, incluyendo la recuperación de su caudal y la conservación de este elemento patrimonial.
Las dos fueron rechazadas.
A veces parece que cuando hablamos de patrimonio pensamos únicamente en grandes monumentos. Pero en los pueblos pequeños una iglesia, una fuente, un lavadero, un puente o una ermita forman parte de la memoria colectiva y también pueden convertirse en espacios culturales, sociales y turísticos. Dejar que se deterioren también es una forma de abandono.
Otra más rechazada estaba también la de garantizar el mantenimiento de la farmacia de San Román de Cameros.
Puede parecer increíble que tengamos que llevar una cuestión así al Parlamento, pero esa es precisamente la realidad del medio rural. Cuando hablamos de despoblación no hablamos solamente de estadísticas ni de cuánta gente aparece empadronada en un municipio. Hablamos de si una persona mayor tiene una farmacia cerca, de si puede desplazarse para recoger su medicación o de si puede seguir viviendo en su pueblo con unos servicios mínimos.
Otra de las propuestas era continuar el acondicionamiento integral de la LR-250 desde Laguna de Cameros hasta su conexión con la N-111.
Y conviene explicar exactamente qué pedíamos, porque ni siquiera planteábamos que toda la obra estuviera terminada de inmediato.
Pedíamos incorporar en los Presupuestos de 2027 una partida específica para poder seguir avanzando en su ejecución.
No parecía una petición descabellada.
Pues tampoco.
Y algo parecido ocurre con los accesos a Hornillos de Cameros. En este caso propusimos mejorar el itinerario desde la LR-250 a través de las LR-466, LR-464 y LR-465, comenzando durante 2027 por la redacción o actualización del proyecto y estableciendo una programación plurianual para ejecutar posteriormente la mejora dentro del Plan Regional de Carreteras 2024-2032.
Es decir: planificar para poder actuar.
También fue rechazado.
Y probablemente una de las negativas que mejor resume el problema sea la del transporte público.
Durante este verano el Gobierno puso en marcha servicios los fines de semana en la línea VLR-101 Logroño-Laguna de Cameros.
Nosotros propusimos aprovechar esa experiencia y mantener servicios los fines de semana y festivos durante todo el año.
El PP votó que no.
Y aquí cuesta no hacerse una pregunta bastante sencilla:
¿Por qué alguien necesita transporte público para ir o volver de Laguna en agosto, pero deja de necesitarlo en octubre, enero o marzo?
Las propuestas rechazadas volverán a aparecer cuando llegue la negociación de los Presupuestos de La Rioja para 2027, y seguiremos llevando al Parlamento los problemas concretos de nuestros pueblos.
Porque el Camero Viejo no necesita que nos expliquen una vez más lo importante que es luchar contra la despoblación.
Necesita que, cuando llega el momento de votar medidas para hacerlo, se vote que sí y se ponga en marcha.