jueves, 17 de mayo de 2012

17 de mayo: Educación contra la LGTBfobia


Hoy la realidad de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales es ambivalente. En el año 1973 la homosexualidad dejó de ser considerada como una enfermedad, sin embargo, en la actualidad los manuales internacionales de enfermedades mentales continúan patologizando la transexualidad como “disforia de género”. Por otro lado, en los últimos años, España ha sido pionera en reconocer los derechos de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales, pero en muchos otros países el colectivo LGTB sigue sufriendo discriminación, persecución y muerte. En el caso concreto de nuestro país, la igualdad legal es ya una realidad generalizada, siendo todavía la igualdad social y real del colectivo LGTB una asignatura pendiente que debemos abordar con premura y decisión.

El 17 de mayo se celebra el Día Internacional contra la LGTBfobia, es decir, un día de lucha contra la discriminación por motivos de orientación sexual e identidad de género. Por desgracia la LGTBfobia continúa muy presente en nuestra sociedad, mostrándose con muchas y diversas caras. La discriminación ejercida contra las personas LGTB es violencia y como tal debe ser denunciada y condenada enérgicamente tanto por la sociedad, como por los propios poderes públicos.

Esta violencia se manifiesta y reproduce hoy de múltiples formas. Cuando se patologizan las identidades de las personas transexuales o se invisibiliza la realidad de las y los mayores LGTB, existe LGTBfobia. Cuando la Iglesia, institución subvencionada con dinero público, ataca la diversidad sexual y se tolera el bullying o acoso escolar LGTBfóbico en las escuelas, existe LGTBfobia. Y cuando se condena al colectivo LGTB al paro y la precariedad, se impulsan recortes en sanidad que afectan de forma especial a las personas transexuales o se elimina la dotación presupuestaria que sostiene el Plan Nacional sobre SIDA, también existe LGTBfobia.

Ante la lacra de la LGTBfobia la educación aparece como el instrumento más eficaz en la lucha con la discriminación y la intolerancia. Por esta razón, desde el Área de Libertad de Expresión Afectivo-Sexual de Izquierda Unida, defendemos una educación pública, laica, e inclusiva que contribuya a poner fin a la discriminación de las personas LGTB y exigimos el respeto a la dignidad ciudadana de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Sin olvidar que esta lucha por la igualdad no será completa si olvidamos trabajar al mismo tiempo contra otras desigualdades, como el machismo y el racismo.

miércoles, 16 de mayo de 2012

La Reserva de la Biosfera de La Rioja, uno de los mejores sitios para ver estrellas en España


"Pumba: '¿Nunca te has preguntado qué son esos puntitos brillantes?'. Timón: 'No me lo pregunto, lo sé: son luciérnagas; luciérnagas que se quedaron pegadas en esa cosa negra'. 'Ah... ¿sí? Siempre pensé que eran inmensas bolas de gas quemándose a millones de kilómetros de aquí" (El Rey León, 1994). Para quienes vivimos en ciudades como Madrid, contemplar el cielo estrellado se convertido en un raro lujo, como el silencio (entendiendo lujo como algo difícil de conseguir que nos hace más felices, no como ostentación).

El proyecto Starlight, avalado por la Unesco  y la Organización Mundial de Turismo,  se creó en 2007 como un sistema de certificación para aquellos lugares que reúnen mejores condiciones para la contemplación del firmamento. Una Reserva Starlight es “un espacio en donde se establece un compromiso por la defensa de la calidad del cielo nocturno y de los diferentes valores asociados, ya sean culturales, científicos, astronómicos, paisajísticos o naturales”.  

La zona del embalse de Alqueva, en el Alentejo (Portugal) fue el primer destino que recibió este reconocimiento, en 2011, y actualmente hay otros 10 que ya lo tienen o están en proceso de conseguirlo: en España, las islas canarias de La Palma y Fuerteventura; la cara norte de la sierra de Gredos, en Ávila; el parque nacional de Monfragüe, en Cáceres; los valles de Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, en La Rioja, declarados asimismo reserva de la Biosfera; el Observatorio Astrofísico de Javalambre (Teruel), y el parque astronómico del Montsec, en Lleida.

Además de estos, en la lista están Elqui Domos y la región de Antofagasta, ambos en el norte de Chile, y la reserva del lago Tekapo, en Nueva Zelanda. La iniciativa también contempla las Ventanas al Universo, lugares excepcionales para la observación astronómica, como Roque de los Muchachos en la isla canaria de La Palma (España);  el observatorio AURA de Atacama, Chile; el Capella Observatory de Namibia,  o el de Mauna Kea, en Hawai (EE UU), que se puede ver en esta foto:  

Los paisajes volcánicos del parque nacional del Teide, en la isla de Tenerife (España), parecen de otro planeta.


Articulo publicado en el blog El Viajero Astuto

jueves, 10 de mayo de 2012

#12M15M Logroño


PROGRAMA DE ACTIVIDADES 11-15 de MAYO de 2012
Asamblea Logroño, Plaza del Mercado, Logroño    #12M15M

    
    Viernes 11
    17h Decoración de la plaza: montaje de paneles informativos y gráficos, pantalla…
    20h Lectura del sumario del tribunal popular.
    21h Cortometrajes relacionados con el sumario.
    22h Cena.
    
    Sábado 12
    11-14h Tribunal popular:
                11h 1) Democracia y derechos civiles.
                12:30h 2) Ecología y social.
    14h Comida popular
    17-20h Tribunal popular:
                17h 3) Recortes: reforma laboral, sanidad, educación...
                18:30h 4) Vivienda.

    20-22h Manifestación.

    22h Al final de la manifestación, veredicto popular.
    22h Concierto.
    Nota: A lo largo del día habrá un punto creativo en el que se podrán elaborar todo tipo de pancartas y materiales para llevar en a manifestación.
    
    Domingo 13
    11-14h Mercado del trueque.
    11h en adelante, Alternativas: mediante la convocatoria a diversos colectivos para que monten una carpa y difundan sus alternativas y proyectos al actual modelo político, económico y social.
    14h Comida.
    16h en adelante. Recoger la plaza.
    
    Martes 15
    20h Concentración y lectura de la Sentencia del Tribunal Popular. Asamblea general extraordinaria.

martes, 8 de mayo de 2012

Raices soteñas en el Titanic



En la noche del 14 al 15 de abril de 1912 se hundió el transatlántico más lujoso del mundo, pero nacía uno de los mitos del siglo XX. Cien años después, el naufragio del Titanic sigue instalado en el imaginario colectivo de medio mundo, sobre todo gracias a la película de James Cameron en las nuevas generaciones. Pero si la historia de amor de la camerana María Josefa Pérez de Soto, primero con Víctor Peñasco y, después, con el riojano Juan Barriobero hubiera llegado a oídos del cineasta canadiense, quizás el argumento de su filme más oscarizado no sería el mismo, según escribió el profesor logroñés Bernardo Sánchez en varios artículos.

Víctor Peñasco y Castellana, ‘gentleman’ de profesión, era el rico heredero de una de las grandes fortunas españolas y nieto de José Canalejas, primer ministro de Alfonso XIII. Contrajo matrimonio en Madrid con María Josefa Pérez de Soto, otra agraciada joven de familia pudiente en una boda de ensueño. Él tenía 24 años; ella, sólo 22.

Aunque nacida en Madrid, María Josefa era hija de una de las familias más representativas y con mayor arraigo en los Cameros, como son los Vallejo, pues la mayoría de sus antepasados eran de Soto, aunque también de Treguajantes y de Viguera.


Año y medio de luna de miel
La pareja partió hacia una interminable luna de miel, en un viaje por toda Europa que iba durar año y medio. Los pipiolos estaban acompañados por dos criados, Eulogio y Fermina, y disfrutaron del mar en Biarritz, jugaron en el casino de Montecarlo, acudieron a la Ópera de Viena, visitaron la Torre de Londres, fueron pasajeros del mítico ferrocarril Orient Express y probaron los manjares más exquisitos en el Maxim’s parisino. Durante la  luna de miel, Víctor y Josefa habían fundido la nada despreciable cantidad de 670.000 euros actuales.

Antes de partir desde España, la madre de Víctor Peñasco ya le había advertido: «Id en todo lo que queráis, menos en barco». Pero en la capital francesa se encontraron con la propaganda del Titanic y no pudieron resistirse. Como al más lujoso buque del mundo aún le quedaban varios días para zarpar, enviaron al criado para que adquiriera los pasajes en otro barco. Estaba completo y en el Titanic, sin embargo, todavía quedaba algún camarote de lujo.

Embarcaron, por fin, acompañados de su sirvienta, Fermina, mientras Eulogio permanecía en París para tener coartada. El sirviente se encargaría de enviar a España una postal cada día: «Hoy hemos ido a Versalles», «otro día a Notre Dame», «anoche estuvimos en la Ópera Garnier»…

Ocho españoles figuraban en el libro de pasajeros del Titanic, de los que todos viajaban en segunda clase, excepto “nuestro” matrimonio y su doncella, acomodados en la lujosa primera clase. Así lo confirma Elena Ugarte, sobrina de la pareja y miembro de honor de la Asociación Internacional Titanic. Ugarte lleva muchos años tratando de recuperar las historias personales de todos los pasajeros del transatlántico, entre ellas la de su tía, la camerana María Josefa: «Una historia que no quiso contar hasta muchos años después de que sucediera».

El Titanic inició su viaje inaugural en Southampton (Inglaterra), el 10 de abril de 1912, con destino a Cherburgo, Queenstown y  a Nueva York. Pero a las 23.40 horas del día 14 el buque colisionó contra un iceberg, al sur Terranova, y se hundió a las 2.20 del 15 de abril. Murieron 1.517 personas. En el su libro ‘Los diez del Titanic’, Javier Reyero, Cristina Mosquera y Nacho Montero reconstruyen las vidas de los protagonistas del naufragio.

 «Mi tía estaba ya en la cama y mi tío todavía estaba desvistiéndose –relató Josefa a su sobrina Elena Ugarte-. De pronto, oyeron un ruido enorme, que no le gustó nada a mi tío. Salió del camarote y se dirigió a cubierta, donde se encontró con un marinero al que le preguntó qué pasaba y dónde estaban los chalecos salvavidas. El marinero simplemente se echó a reír. Volvió al camarote, recogió a Josefa, que, sólo tuvo tiempo de ponerse un chal por encima del camisón, así como a la doncella».

Enseguida el caos se apoderó del Titanic. Los pasajeros gritaban, corrían, se peleaban… Y es que no había botes salvavidas para todos… La preferencia, para las mujeres y los niños; luego, los pasajeros de primera; después, los de segunda y, por último, los de  tercera clase. “Mi tía recordaba a un oficial sacando una pistola y disparando al aire para tratar de poner orden». Josefa y su doncella entraron el bote número 8, pero  cuando Víctor Peñasco se disponía a embarcar vio a una mujer con un niño en brazos y le dejó. “Mi tía Josefa ya no volvió a ver a su esposo”.

La condesa de Rhodes relató el episodio días después a la revista ‘New York Herald’: “La señora Peñasco (María Josefa) empezó a gritar el nombre de su marido. Fue terrible. Le pasé el timón a mi prima y me puse acurrucada junto a ella, tratando en lo posible de consolarla. Pobre mujer. Sus sollozos ablandaron nuestros corazones y sus palabras eran imposibles de entender debido a su tristeza (…) Cuando el terrible final llegó, utilicé lo mejor de mí misma para intentar distraer a la señora española y que no oyese los agonizantes sonidos de los que se ahogaban en el mar».

Nunca más se supo de Víctor Peñasco ni de su cadáver, pese a que la doncella fue a buscarlo entre los supervivientes recogidos por el vapor ‘Carpathia’ y, después, entre los cadáveres que llegaban en otros barcos que atracaban en Nueva York.

Comprar un cadáver
Perdida toda esperanza, María Josefa y la familia Peñasco comenzaron a plantearse el día después. Había una ingente herencia de por medio y, además, la joven camerana tendría derecho a rehacer su vida cuando el tiempo fuera curando sus penas. Sin embargo, las leyes no estaban de su parte. Por aquel entonces, la legislación norteamericana determinaba que si el cuerpo del finado no aparecía, era imposible declarar la muerte oficial hasta 20 años después del suceso. O sea, que ni la pobre Josefa podría casarse hasta que no cumpliera los 43 ni podría ser heredera de los bienes de su marido.

Ante tal tesitura, la familia Peñasco y la viuda decidieron comprar un cadáver con el que deshacer el entuerto y pagaron mucho dinero por ello. Meses después del hundimiento del Titanic, localizaron uno de los muchos cuerpos que aparecían flotando en las costas atlánticas. La doncella Fermina reconoció el cuerpo como el de Víctor Peñasco y con ello consiguió que el condado de Halifax (Canadá) expidiera el certificado de defunción. Los restos fueron inhumados en el camposanto de la ciudad, pero en aquel cementerio no existe ninguna tumba a nombre de Víctor Peñasco…

Rehizo su vida Josefa Pérez de Soto, quien volvió a casarse en 1919 con el riojano de Entrena Juan Barriobero y Armas Ortuño y Fernández de Arteaga, barón del Río Tovía. El matrimonio tuvo tres hijos. Juan Barriobero, llegó a ser diputado y senador en Cortes, oficial mayor del Consejo de Estado y director general de Comunicaciones. Murió en 1947.  

Josefa alcanzó los 83 años, pues falleció en 1972, mientras que la doncella Fermina Oliva, también superviviente del Titanic, vivió hasta los 98 años. Varios de sus descendientes han vuelto a tener contacto con los Cameros tras haber adquirido recientemente una casa en la zona y recibidos en el Solar de Tejada, según confirma Tomás Rubio de Tejada y Fernández, canciller del Solar de Tejada y presidente de su Junta de Probanza.

 Articulo publicado en el blog Historias Riojanas de Marcelino Izquierdo bajo el titulo "La viuda riojana del Titanic

miércoles, 2 de mayo de 2012

Panorámicas de vértigo sobre las aguas del Leza



Esta nueva sección de “Páginas de Información Ambiental” quiere animaros a recorrer algunos de los espacios naturales y los pueblos más emblemáticos de la geografía riojana. Para ello os propondremos en cada número dos rutas sobre una misma zona: un sencillo paseo pensado para disfrutar en familia, asequible para los más pequeños de la casa y también para gente de avanzada edad, y otra ruta ya más larga y de dificultad media, ideal para los afi cionados al senderismo pero al alcance de la mayoría de los caminantes.
 
Las escapadas que os sugerimos en esta primera entrega tienen como nexo de unión la bella localidad serrana de Soto en Cameros, de donde parten ambas rutas. La arquitectura de sus calles y casas, al igual que la de los pueblos y aldeas de los alrededores, combina madera, piedra, ladrillo antiguo, tejar y barro, materiales que convierten estos núcleos urbanos en un ejemplo de buen gusto y respeto por la tradición.

Ubicado en la Reserva de la Biosfera de los Valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, Soto se encuentra junto a uno de los rincones más bellos y espectaculares de la geografía riojana, el cañón del Leza, un espacio de importantes valores naturales perteneciente a la Red Natura 2000.

Admirar el profundo desfi ladero que el río en su discurrir ha excavado en las calizas de la zona, recorrer algunas de sus paredes que alternan la vegetación y la piedra desnuda, deleitarse con el vuelo de las muchas rapaces que pueblan estos roquedos, o rememorar los tiempos del Jurásico ante las huellas de dinosaurio son algunas de las alternativas que nos ofrece este inolvidable rincón del Camero Viejo.

Tan sólo dos kilómetros separan el municipio de Soto en Cameros del Mirador del Torrejón, un impresionante balcón natural desde el que podemos asomarnos a las mayores caídas del Cañón del Leza, que en esta zona superan los 200 metros. Ambos puntos están unidos por un sencillo y cómodo sendero peatonal que nos lleva por el tramo superior del desfi ladero.
Partimos de Soto en dirección a Logroño. Nada más salir del pueblo encontramos un panel con información del recorrido, que sigue el trazado de la antigua carretera hasta adentrarse en el cañón. La senda, de unos dos metros de anchura, va a media ladera por la margen izquierda del Leza.

A medida que avanzamos vamos siguiendo el sinuoso curso del río que discurre en todo momento a nuestros pies, cada vez más encajonado entre las paredes del desfi ladero.
 
El paseo no entraña ninguna difi cultad e invita a detenerse para contemplar las fabulosas vistas. En la ladera de enfrente, los restos de antiguos bancales van dando paso a las agrestes paredes del cañón, salpicadas por las notas de color de la vegetación que en ellas se asienta: roble quejigo y arce de montepelier, en las zonas más umbrías, carrascas y pinos en las más escarpadas, y abundantes orlas de matorral con el boj como especie dominante.
 
El último tramo del recorrido, de unos 800 metros de longitud, ha sido recientemente condicionado por la administración ambiental riojana y está protegido con una valla de madera que llega hasta el propio Torrejón. Los más pequeños, y los no tan pequeños, disfrutarán siguiendo los vuelos de las muchas rapaces que cruzarán por encima de nuestras cabezas, algunas tan cerca de nosotros que podemos incluso apreciar el colorido de su plumaje y los detalles de su majestuosa silueta. Y es que en los roquedos del cañón encuentran el refugio perfecto para sus nidos numerosas especies de aves rupícolas como el alimoche, el halcón, el cernícalo, el roquero rojo, el águila real, y cómo no, el más numeroso por estos parajes, el buitre leonado, que tiene aquí una colonia de más de 50 parejas.
 
Ya en el Mirador del Torrejón, unos paneles nos darán las claves para interpretar el fabuloso paisaje que nos rodea. Allí, podemos sentarnos unos minutos y dejarnos seducir por este fenómeno de la naturaleza y, si hemos tenido la precaución de llevar unos prismáticos, incluso atrevernos a buscar los polluelos en sus nidos en la época de cría.