












El estudio pone de manifiesto que a pesar del descenso tanto del precio de los pisos como de los tipos de interés, los jóvenes deberían destinar el 52,4% de sus salario para hacer frente al pago inicial de la hipoteca.
Asimismo, señala que las comunidades autónomas con mayores diferencias entre los ingresos necesarios para comprar una vivienda y el salario percibido son el País Vasco (119,92%), Madrid (111,56%) y Baleares (111,26%). Por el contrario, aquellas en las que los ingresos están más cerca del poder adquisitivo real de los jóvenes son Extremadura (9,96%), Castilla-La Mancha (30,82%) y Castilla y León (42,15%).
La investigación apunta que a pesar de que el coste de acceso al mercado de la vivienda en propiedad se ha situado en el nivel más bajo de los últimos seis años, los jóvenes continúan aún encontrando trabas a la hora de emanciparse. "Más de 5 millones de jóvenes españoles aún viven con sus padres", señaló el sociólogo y autor del estudio, Joffre López.
También subraya que los jóvenes de Guipúzcoa, Barcelona, Vizcaya, Madrid, Baleares, Cantabria y Málaga deben emplear cerca del 60% de su salario si quieren comprarse una vivienda, mientras que a los de Palencia, Lugo, Badajoz, Cuenca, Cáceres, Ciudad Real y Teruel les basta con dedicar entre un 30% y un 35% de sus rentas a esta labor.
SÓLO PUEDEN PERMITIRSE MINIPISOS.
Por otra parte, el informe hace referencia a la superficie de las viviendas a las que pueden acceder los jóvenes, teniendo en cuenta los salarios medios que perciben. Así, si destinan el dinero a comprar una vivienda, la superficie de ésta rondaría los 57,3 metros cuadrados y si, por el contrario, lo destinan al alquiler la superficie sería de 45,3 metros cuadrados.
Además, durante el segundo trimestre de 2010 se observa una leve caída de la tasa de emancipación, que se ha situado en el 45,8%, siendo las mujeres con estudios superiores el perfil de jóvenes con más de 25 años que antes se animan a dar el paso de independizarse de sus familias.
No obstante, López subrayó que el descenso de la emancipación va unido al hecho de que cerca del 42% de los jóvenes no recibe ningún tipo de salario, y de ellos, la mitad no se dedica a estudiar sino que se encuentran en paro.
GARANTIZAR EL ACCESO A UNA VIVIENDA DIGNA.
Tras la presentación del estudio, el responsable de la Comisión Socioeconómica del CJE, José Luis López Ibáñez, realizó una serie de reivindicaciones con el fin de poner en marcha políticas que garanticen a los jóvenes una vida autónoma. Así, reclamó una mayor coordinación entre las comunidades y el Gobierno central para realizar una configuración real del derecho subjetivo a la vivienda.
Por otra parte, sostuvo la necesidad de elaborar una ley que garantice el acceso a la vivienda digna cuyo coste no supere el 30% de los ingresos netos anuales y demandó a las administraciones públicas la creación de un parque público de vivienda.
López Ibáñez también recalcó la importancia de prohibir la venta de suelo público dotacional o las cesiones de nuevas urbanizaciones, instó al Ejecutivo a crear un parque público de vivienda en alquiler y pidió la garantía de la protección y estabilidad de los inquilinos mediante la reforma de la Ley de Arrendamientos.

ca a todos los colectivos y asociaciones ya que están en contacto con la sociedad y no son los que deben pagar la crisis que ellos no han generado. 


ión a propuesta de IZQ. se comprometió a la restauración de los yacimientos de huellas de dinosaurios y desde entonces no se ha realizado nada. Desde IZQ. vemos con preocupación que el patrimonio de la localidad como son los yacimientos se están perdiendo dado el actual abandono de los mismos. Los yacimientos se encuentran repletos de maleza y sin marcar las pisadas. En épocas de lluvias y hielos el agua penetra por la grietas y se están produciendo continuos desprendimientos de las losas. 

Hay pánico a que cunda el ejemplo. Que el Gobierno haya decretado el Estado de Alarma es la mejor prueba de ello. Nunca se había decretado este estado dentro de la actual presunta democracia, ni en los peores tiempos de ETA, ni en el 11M, ni nunca; lo acaban de estrenar para lo que realmente temen de verdad: una movilización.
Aquí lo que les importa de verdad no es que los controladores aéreos sean o no unos «privilegiados». Lo que les jode es que están unidos. Cada vez que hacen una movilización de las suyas, con bajas falsas o huelga correctamente convocada o a la japonesa o como sea, se juegan su puesto de trabajo. La gente dice «¡que los despidan!». Pues sí señor, que los despidan, pero los tendrán que despedir a todos o casi todos, porque están unidos. Claro... no se puede despedir a todos de un día para otro porque habría gravísimos perjuicios para lo que ellos llaman «el país». Los mismos perjuicios que sufriría cualquier empresa si de un día para otro despidiera a toda su plantilla. Por eso su miedo auténtico es que dentro de este contexto de crisis pudiera cundir el ejemplo de los controladores, sobre todo si la crisis no hubiera hecho más que empezar. Que alguno piense que si el «método controlador» o el «método piloto» funciona contra los grandes también funcionaria el «método camionero» contra los menos grandes.
¿Qué pasaría si mañana se pusieran de baja o no trabajaran porque no les saliera de los güitos TODOS los camioneros de España? ¿Y los limpiadores? ¿Y los conductores de autobuses? ¿Y los dependientes del comercio? ¿Y los profesores? ¿Y los médicos? ¿Y los vigilantes y guardas jurados? ¿Y los informáticos? ¿Y los electricistas? Todos ellos realizan funciones de las que dependen servicios esenciales. ¿Tienen privilegios intolerables? ¿Los militarizarían también? ¿Sería sedición? ¿Pondrían a un Coronel en cada Corte Inglés? ¿Qué pasaría si los movilizados estuvieran unidos como los controladores? ¿Los pueden despedir a todos? Eso es lo que de verdad quieren impedir empezando por los controladores. Que todo siga más o menos como está es el único y verdadero objetivo esencial que están persiguiendo en esta crisis. No hay que mirar el dedo, sino la Luna a la que señala. No hay que ver los árboles, sino el bosque.
La única forma que han tenido de vencer, de momento, a los controladores ha sido la militarización, es decir la amenaza directa con penas de prisión. Como en los buenos tiempos. ¿No se supone que trabajar en España es libre? ¿No se supone que si no trabajas te despiden y ya está? ¿No se les llena la boca cada día con aquello de que la puerta está ahí? ¿Es que va a ser obligatorio trabajar en España bajo sus condiciones? ¿Va a estar prohibido sacar el dinero del banco, como ya pasó en el corralito de Argentina? ¿Hasta dónde van a llegar? Que nadie dude que van a llegar hasta donde haga falta. ¿Exagerado? Hace 48 horas parecía una película de Harrison Ford que el Gobierno militarizara los aeropuertos y que en España se volviera a hablar de delito de sedición; ojo, presuntamente cometido no por militares ni policías... sino por trabajadores.
¿Tienen razón los controladores en sus reivindicaciones y en sus métodos? Qué más da. Eso no es lo importante. Hay que ver más allá y darse cuenta de durante los próximos meses nos vamos a jugar cosas mucho más importantes y ésta movilización actual está siendo muy significativa respecto a contra quién se está jugando realmente y hasta dónde están dispuestos a llegar. Por cierto que de las razones de la movilización de los controladores no se habla en los medios, no sea que más de uno piense que a lo mejor tienen razón. No sea que más de uno piense, en líneas generales. Eso sí, se dice que el partido del Barça lo han tenido que cambiar de fecha. Eso es muchísimo más importante. De hecho, cada vez que se habla de una huelga en los medios jamás se explican las razones de la misma y no siempre son huelgas de «privilegiados» sino que también se silencian los motivos de las huelgas de los servicios municipales de limpieza o de los conductores del Metro.
¿Cuándo es «salvaje» una huelga o movilización? ¿Cuando jode de verdad y puede funcionar? Por lo visto hay que movilizarse sin molestar al patrón ni a los clientes ni a los proveedores. Movilicémonos repartiendo besos en la boca o tocando el pito durante 15 minutos en la puerta de la sede patronal más próxima. Cuando se haya ido el periodista que hace la foto, nos vamos. Eso es una movilización civilizada.
Por supuesto se utiliza el antiguo y bien conocido truco de azuzar a unos trabajadores contra otros. Hoy eran miles los declaraciones de afectados por las suspensiones de vuelos. Cualquiera que se haya intentado meter en actividades sindicales dentro de una gran empresa habrá pasado por la experiencia de que los «jefes» empiecen a decir a la plantilla que por culpa de los sindicalistas va a haber despidos. De hecho, a la mayor parte de los trabajadores ni siquiera hace falta decirles nada. Si huelen sindicalismo del bueno reaccionan en contra inmediatamente. Pues esto es lo mismo, pero dentro de una gran empresa que se llama España en la que casi todos trabajan pero sólo unos pocos se llevan los dividendos.
Es gracioso oír hablar de los «intolerables privilegios» de los controladores. ¿Cómo que intolerables? ¿Esos privilegios no están en alguna normativa que alguien ha firmado? ¿Hay leyes o convenios vigentes intolerables? ¿Por qué son intolerables los sueldos de los controladores pero no lo son los sueldos de muchos banqueros, cargos políticos y dirigentes de grandes empresas, que son muy superiores en muchísimos casos?

Los derechos sociales, económicos y políticos reconocidos en la Constitución del 78 no se cumplen. Aunque se proclamen formalmente, la clase trabajadora no tiene acceso a los bienes jurídicos contemplados en la misma (vivienda, educación, empleo, igualdad, etcétera). Asimismo, las/los ciudadanas/os carecen de mecanismos reales de participación democrática que les conviertan en sujetos políticos activos.
Y es que el marco constitucional no da respuesta a los problemas que actualmente sufre la clase trabajadora (especialmente su juventud), siendo papel mojado todos los derechos sociales que se recogen en la Constitución del 78.
Por consiguiente, desde la UJCE podemos afirmar que el modelo de Estado está agotado y que es necesario luchar por abrir un nuevo proceso constituyente que nos permita construir un Estado con Democracia Participativa como vía al socialismo: la III República.
La Democracia Participativa debe ser herramienta en la lucha contra el neoliberalismo y por la construcción del socialismo. Planteamos una concepción radical de la democracia que defienda los derechos de las/os trabajadoras/es, tienda a la igualdad social y se base en la participación y el protagonismo de las personas.
Por tanto, entendemos que existen cuatro principios que actúan como cimientos de la Democracia Participativa:
La cuestión del Poder: hay que empoderar a la ciudadanía, y en particular a la juventud, a través de su acción directa sobre los asuntos públicos, creando espacios para su participación que garanticen la autonomía de la sociedad civil, frente al tutelaje respecto a la administración. Las y los jóvenes deben dejar de ser sujetos pasivos y receptores de lo que les imponen las instituciones, y pasar a ser sujetos activos y creadores de las políticas que deben gestionar sus representantes.
La cuestión del Estado: el Estado es una herramienta que sufre en su seno contradicciones determinadas por la Lucha de Clases, y por ende, está determinado en cada momento histórico por la correlación de fuerzas entre las clases. En este sentido hay que desnaturalizar el estado burgués, abriendo brechas de contrapoder que canalicen los intereses de la ciudadanía, a través de su acción directa; hay que someter al Estado al control de la ciudadanía; y hay que hacer transparente la gestión pública.
La contradicción entre ciudadanía y neoliberalismo: la ciudadanía, desde su ámbito local, tiene que tener herramientas y espacios en los que manifestar y hacer valer sus intereses, contradictorios con las políticas neoliberales globales. Esta contradicción se hace más patente aún entre la juventud, por lo que es necesario dotarlas de estas herramientas de participación e inclusión en la vida política y social para que deje de ser una generación excluida.
La construcción de hegemonía, toma de conciencia desde la praxis. Politización y movilización van de la mano, así, estableciendo mecanismos permanentes de participación real sobre los conflictos reales, la ciudadanía tomará conciencia de sus intereses, antagónicos a los del capital. Por un lado, entenderá que la resolución de sus conflictos concretos no viene del aparato burocrático del Estado, y por otro, tomará conciencia de que su práctica transformadora defendiendo sus intereses, construye hegemonía.
Por todo ello, en este 33º aniversario de la vigente constitución española, desde la UJCE llamamos a la juventud a unirse a la lucha republicana, a comenzar a construir entre todas y todos un movimiento por la Tercera República que sea bandera de la alternativa al actual modelo de estado, en el que los intereses del capital siempre prevalecen sobre los intereses de las y los trabajadoras/es, y en el que se nos condena a la juventud a un futuro sin voz ni derechos.
Es hora de construir la alternativa al neoliberalismo.
Es hora de luchar por la III República.
